Ni cremas, ni vaselina, ni mucho menos salivita… ¡Siempre con lubricante!

Ni cremas, ni vaselina, ni mucho menos salivita… ¡Siempre con lubricante!

A ver antes que nada hay que aclarar que el lubricante es algo que hay que usar siempre –y esto es siempre- en todo tipo de relación sexual con penetración, incluso cuando una jure y perjure que lubrica de forma natural, ya que eso nunca es suficiente, además de que un buen lubricante garantiza no sólo una mayor seguridad, sino que también una mayor –y mejor- sensación en las relaciones sexuales.


Y bueno, si hablamos del sexo anal, todavía más, ¡mucho más!

Vamos ahí no es ni siquiera una opción usar un lubricante normal, ya que existen  lubricantes anales especiales para este tipo de relaciones –ya sean heterosexuales o homosexuales- ¿estamos?

Por lo que eso de utilizar remedios caseros como el aceite de bebé, la mantequilla, el aceite de palma o de coco, el aceite de cocina –¡si, así como lo leen!, la vaselina, los bronceadores y/o cremas hidratantes para cuerpo o manos es algo que debería estar prohibido por la ley.

La verdad es que hablar de lubricantes es un tema bastante subjetivo, ya que en el mercado hay tantas opciones como gustos.

Por ejemplo, están los de sabores que tienen un propósito muy específico –esto lo digo porque Karla, una amiga mía los usa y mucho ya que no le gusta el olor –y menos el sabor- del pene de su novio y eso lo arregla con un lubricante de fresa o de chocolate marca Jo –espero que su novio no lea nunca esto- o bien tengo un amigo –que mejor ya omitiré los nombres de mis amigos- que es súper fan del lubricante ID de menta, ya que –según él- le causa unas sensaciones de ardor en su pene que le fascinan… ¿ya ven como cada quien sus gustos?

Y bueno, un par de amigos gays son muy fans del Millenium a base de silicón, ese justamente lo probé una vez y se me mancharon horrible mis sábanas, por lo que no volví a usarlo, aunque debo de aceptar que la sensación sedosa si es muy, pero muy rica, tengo otra amiga que es la típica maestra de yoga, mega natural, mega vegana y demás megas que usa uno 100% orgánico de aloe vera y así me puedo ir con distintas historias de mis amigos y sus lubricantes…

Lo cierto es que la oferta es enoooooooorme: ya que los hay de silicona, oleosos, de base de agua, de efecto frío o calor, sabor a fresa, menta, plátano, limón o chocolate y más, por lo que más de [email protected] se puede hacer muchas bolas a la hora de escoger cuál es el que más le gusta.


Pero bueno, voy a hablar de mi y de mis gustos personales en el tema, del que les puedo afirmar soy toda una experta ya que les puedo presumir que he probado todos pero toooooooooodos los lubricantes que hay en el mercado, o bueno, por lo menos los que venden en Erotika Love Store.

 

Para empezar a mi, los lubricantes que más me gustan son los que están hechos a base de agua, de entrada, porque estos no alteran el pH vaginal ya que están hechos de un pH neutro.

Otra cosa que me gusta de los lubricantes a base de agua es que son lo más parecido a la lubricación fisiológica, por lo que la sensación es mucho más natural en el cuerpo, ahora que hay que buscar uno que no se seque tan rápido, ya que me he topado con unos que se secan enseguida y al final su efecto es contrario al esperado… Y eso de echarle salivita, definitivamente no es lo mío.

Otra cosa importante a considerar es que si vas a usar condones de látex el lubricante tiene que ser a fuerza de base acuosa, ya que los otros –sobre todo los aceitosos- pueden romperse más fácilmente y bueno, nadie ¡y esto es nadie! quiere un bebé o una ETS… ¿o no?

 

Pero bueno, dentro de mi búsqueda los mejores –a título personal- son dos que se venden en Erotika ¡obviamente! y que son de la misma línea, la única diferencia es que uno es para la penetración vaginal y el otro para la anal, que como les mencione anteriormente, si es importante tener uno para cada ocasión.

 

Voy a empezar con el vaginal, que se llama Treasure, obviamente está hecho a base de agua, pero lo que más me gusta es que a pesar de tener una textura un tanto densa y sedosa es cero pegajoso, este lo uso tanto en pareja como sola con mis juguetes y otra cosa ¡no mancha las sábanas! Lo que para mi es un plus, ya que soy una mujer muy obsesionada con dormir siempre con sábanas limpias.

El otro lubricante –esto es el anal- se llama Derriere, que para [email protected] que no lo sepan es trasero en francés, este al igual que el otro está hecho a base de agua y también es muy sedoso, pero su textura es mucho, pero mucho más espesa hasta lechosa, que parece un tanto real –con esto me refiero a que parece esperma- y bueno este es muy bueno, obviamente para usarlo con tu pareja, así como para los juguetitos anales.

 

Así es que si se quieren ir a lo seguro y no andar probando todos los que hay en el mercado, háganme caso y llévense estos dos, me lo van a agradecer y mucho.

De nada.