Sexo siendo mamá

Sexo siendo mamá

¿Cómo llevar la cuarentena –y el sexo- cuando eres mamá?

 

Hace apenas unos días fue el día de las madres y mis redes sociales se llenaron de fotos de todos mis [email protected] y [email protected] de fotos con sus mamás.

La verdad es que yo no subí nada y no porque no tenga madre, de hecho, si tengo y me llevo muy bien con ella, pero mi mamá no tiene ni Facebook, ni Twitter, ni mucho menos Instagram, así que no le vi mucho el caso.

 

Pero bueno, lo que quiero rescatar de aquí es que Verónica, una de mis mejores amigas, que tiene una hija de 7 años ¿o 5?… la verdad es que no sé cuántos años tiene la escuincla, pero bueno, no contenta con tener una sola hija ¿Cómo si no fuera suficiente? La mujer acaba de dar a luz, de hecho, no acaba, acaba, pero tiene en su casa a un bebé de unos escasos meses, la verdad es que tampoco sé cuántos…  lo que sé es que está en esa edad en la que todavía no habla, apenas gatea, se la pasa llorando todo el día –y la noche- y come tipo cada 4 horas.

Con esto quiero que entiendan que a mi pobre amiga ya la perdimos, ya que esta cuarentena la está volviendo completamente loca y ahora sí que, ni cómo ayudarle… ¿o sí?

 

Como bien saben a mí no me gustan los niños, no pienso tenerlos y no entiendo porque se refieren a ellos como “bendiciones”, pero bueno, esa soy yo, un caso extraño entre varias de mis amigas que a diferencia de mí, si se están reproduciendo y mucho, más de lo necesario.

Ir con ellas a tomar un simple café –si, antes de la cuarentena- ya era todo un suplicio, y es que, entre la carriola, los lloriqueos, la amamantada, el cambio de pañales, la cargada, los eructos, el reflujo, la vomitada y la limpiada hacían que la experiencia de saborear un latte con leche de soya fuera todo menos placentera.

 

Pero volvamos a Verónica, que como les decía su cuarentena ha sido mucho, pero muuuuuuuuuuuuuuucho más difícil que la mía y es que por más que le recomiendo películas y/o series, ella se la pasa viendo Frozen 2, creo que la ha visto más de 1000 veces, además de que se encarga de los dos niños, hace home office, las 3 comidas y el aseo, ahh y se ha convertido en la maestra de su hija mayor y sí, su marido medio –medio- que la ayuda, pero la verdad es que no es suficiente…

Ya del sexo, mejor ni hablar.

 

Según esto, su ginecólogo le aconsejo esperar 6 semanas antes de retomar el sexo, pero de esto ya pasaron muchas, pero muuuuuuuuchas semanas y la pobre sigue sin retomarlo, ya le he dicho más de mil veces que por más cuidados y dedicación que necesitan sus hijos, sobretodo el bebé-  es fun-da-men-tal que no deje de lado a su pareja y que dedique un poco –o un mucho- de tiempo para disfrutar de cierta intimidad sexual, que justo en estos tiempos en indispensable.

 

Según Vero –que siempre ha tenido un cuerpazo de envidia y lo sigue teniendo- su cuerpo ya no es el mismo de antes, y si, puede ser, pero el de su marido tampoco ¡y eso que el hombre no pasó por 2 embarazos!

Por lo que mi recomendación en estos casos es que haga lo que sea necesario para sentirse sexy, tipo yo cuando como de más en diciembre y acabo con vaaaaaaaaaarios kilos de más, para esos casos en específico, me compro lencería, que tape lo que no quiero mostrar y resalte mis atributos, eso y hacerlo con luz tenue o bien de plano con la luz apagada.

 

Ahora, lo que sí es in-dis-pen-sa-ble es hacer ejercicios para fortalecer la musculatura pélvica con las famosas bolas chinas, bolas de geisha o Ben Wa, que, a pesar de su nombre, no tienen su origen en China, sino en Japón ¿así que no se preocupen del coronavirus ¿va?

Estás bolitas que puedes pedir en línea, están unidas por un cordón, en cuyo interior se encuentra otra bolita más pequeña, misma que choca contra las paredes de la bola que la contiene cuando las llevas puestas y caminas o simplemente estás en movimiento, esta vibración que produce el choque de la bolita interior de las bolas chinas contra las paredes de la vagina provoca una contracción involuntaria en los músculos aumentando la circulación sanguínea, la lubricación y el tono muscular.

 

Ahora que para que el uso de bolas chinas sea 100% efectivo es imprescindible moverse –si ya sé que en esta cuarentena estamos encerradas- pero hay que ponérselas cuando hagamos actividades y es que de nada sirven si te las pones y te echas en el sofá o a la cama, de hecho la idea es -una vez que las tengas puestas- practicar ejercicios de Kegel y/o contracciones voluntarias del suelo pélvico, ya que así no sólo tonificas el área, sino que también trabajas la fuerza de esta musculatura… ¿Qué tal?

Y bueno, es importante aclarar que estas maravillosas bolitas también nos sirven y un buen, a las solteras, sin hijos ¡eh! 

Ya con este punto resuelto, hay que seguir con el tema del sexo, con Vero –según me cuenta- es un poco complicado ya que según ella, tanto su bebé como su hija en esta pandemía están ocupando el mismo dormitorio y hasta la misma cama, por lo que yo lo veo como una buena oportunidad para buscar tener relaciones en otros lugares y probar posturas diferentes, lo que yo le dije es que antes de lanzarse al ruedo con su marido, empiece a volver a masturbarse con masajeadores no intrusivos y ya luego con uno que otro vibrador, para luego ya poder tener relaciones con mucha más seguridad.

Algo importantísimo que hay que tomar en cuenta es que después del parto es muy probable que no lubriquen igual debido al nivel de los estrógenos, nada que un buen lubricante pueda solucionar ¿o no?

Así que ya lo saben, lo único que necesitan para tener sexo después de tener hijos es tener las ganas, lencería, unas bolitas chinas, un buen lubricante y uno que otro masajeador y vibrador… ¡Y listo!

Ahh y si ya tienen 2 hijos, yo agregaría condones…