Sex Education

Sex Education

Definitivamente Sex Education es la nueva serie  -de Neflix- que todo el mundo tiene que ver

 

[Advertencia: el texto contiene spoilers, así que lea bajo tu propio riesgo!]

 

Gillian Anderson protagoniza Sex Education, la nueva serie de Netflix en donde interpreta a Jean, una terapeuta sexual cuyo hijo sigue sus pasos, se trata de una invitación a hablar de sexualidad sin tapujos y con mucho, pero mucho humor… y del bueno ya que se trata de una comedia inglesa.

 

Yo empecé a ver Sex Education básicamente por su nombre y la verdad es que no esperaba mucho de la serie, más que ver a un grupo de adolescentes cachondos despertando a su sexualidad.

 

La trama va más o menos así: Otis, el hijo de Jane, es un adolescente virgen con apenas 16 años, quien en realidad es una especie de “sabelotodo” en materia de sexo, esto obviamente a causa de la profesión de su madre. Pues bien, Otis acabará por convertirse en un sex guru para los demás alumnos de la Moordale Secondary gracias a Maeve, una de las chicas más guapas, rudas e inteligentes del colegio, quien está en la banca rota y ve en Otis la única salida para salir de sus deudas.

 

Lo curioso aquí o mejor dicho contradictorio de Otis es que mientras él arregla los problemas sexuales de todo mundo, el pobre no solamente es virgen, sino que además siente una especie de aberración a la masturbación y si, obviamente siente atracción hacia Maeve, quien a su vez anda con el chico más popular de la escuela y así se va construyendo una cadena de bizarros personajes.

 

Al hablar de los demás personajes es importante mencionar a Eric, el mejor amigo de Otis que empieza siendo abiertamente gay y luego lo vemos ya más queer o Adam, el hijo del director de la escuela, quien está súper bien dotado, tanto que en el primer capítulo muestra su pene tanto a los demás alumnos como a los espectadores… Digo si la tienes grande ¿por qué no mostrarla?

Y bueno, por ahí hay otro personaje inolvidable: Lily una chica un tanto extraña que se dedica a hacer historietas –onda manga- y tiene la urgencia de perder su virginidad con quien sea.

 

La verdad es que Sex Education es una serie que cumple con todos los requisitos de inclusión y representación a los que se debe aspirar cualquier serie en 2019, ya que nos presenta a una sociedad –británica- diversa en cuanto a raza y origen geográfico y socioeconómico, pero sobretodo en cuanto orientación e identidad sexual, ya que la serie no solo explora la sexualidad entre parejas heterosexuales y homosexuales sino que no tiene empacho en mostrarnos masturbaciones tanto masculinas, como femeninas, así como otros tipos de prácticas sexuales.

 

Cada capítulo empieza con una escena de sexo o situación sexual de algún tipo y que por algún motivo encierra un problema y dentro del mismo capítulo se busca la solución a este conflicto. Pero a pesar de esta estructura la serie no es predecible, ni es de fórmula, ni nada por el estilo.

Y si como ya dijimos el sexo aquí es abundante, gráfico, diverso y hasta cierto punto educativo.

 

Este alto contenido sexual en una serie protagonizada por adolescentes nos hace plantearnos la siguiente pregunta:

¿Para quién ha diseñado Netflix esta serie?

Y es que seguramente no faltarán los padres traumados de ¡Viva la familia! que no dejen ver la serie a sus hijos adolescentes, quienes dicho sea de paso son los que van a disfrutarla, pero bueno, después de todo es internet y la gente sobre todo los adolescentes encontrarán la forma de verla, esto, si es que sus padres no los dejan ¿verdad?

 

Además como buena serie británica, Sex Education es de esos programas que acompañaras con Shazam, digo para saber cuál es la canción que esta sonando, grupo como: The The o Delta 5, Devo, Grizzly Bear o hasta clásicos de INXS o Dr. Hook ahh y la inolvidable rola de Ezra Furman -el músico indie estadounidense hace un cameo en el capítulo 7, en el que interpreta al cantante de la banda que toca en el baile.

 

Ya por último he de confesar que la primera temporada de esta serie me ha enganchado por completo y devoré sus ocho episodios en apenas un día.

Si lo acepto soy un adicto a las series y mucho más cuando son así de buenas.

Quizás mi único comentario negativo es que en realidad me faltó ver más a Gillian Anderson quien empieza muy fuerte y su personaje poco a poco se va desdibujando, pero la verdad es que es una delicia ver a esta madre que anima a su hijo a masturbarse, quien tiene todo tipo de arte sexual y por supuesto juguetes sexuales en su casa, además de libros como State of Vulva y Pillow Talk, que ha coescrito con su ex marido y que además lleva un taller para mujeres que se llama "My yoni, myself" gracias al cual aprendemos que ioni significa vagina.

 

Ya no les cuento más… Mejor vénla y luego por aquí me cuentan que les pareció