¿Juego de roles?

¿Juego de roles?

Lleva tu disfraz de Halloween a otro nivel

 

¿Quieres acabar con la rutina?

Seguramente la primera solución que te viene a la cabeza es probar posturas diferentes.

Pero… ¿Has pensado en hacerte pasar por una persona totalmente distinta?

Sí, los roles en el sexo son una buena forma de salir de la monotonía y darle un toque cachondo a tu relación de pareja.

 

¿Te atreves?

 

Pues si es así, no tienes más que ir a Erotika Love Store, comprar un disfraz -o bien, algo muy sexy como lencería y demás accesorios- y ponerte a jugar, sí… ¡así de simple!

 

Para esto, no es necesario hacer “circo, maroma y teatro”, sino revisar con qué disfraz te sientes cómoda, es importante ir de menos a más, así que te recomiendo empieces con pasos chiquitos para llegar más lejos y realmente puedas disfrutar de todo el proceso de lo que realmente es un juego de roles.

 

Pero… ¿de que disfrazarte?

Aquí te damos unas ideas

 

1. Stripper

Date una vuelta por Erotika y ve la cantidad de vestidos sexys y lencería que hay, la verdad es que las opciones son infinitas, si nunca has comprado algo del estilo, este es el momento ideal para hacerlo, de hecho, te vas a volver tan fan que no dejaras de comprar este tipo de ropa –aquí para que sea parejo puedes comprarle a tu pareja una tanga- la idea es empezar con un baile sensual y poco a poco quitarte la ropa, pero eso sí, no te la quites toda, ya que no hay nada más excitante que dejarte las medias o el liguero puesto.

Otra cosa que puedes probar aquí son esas tangas comestibles.

… Ahh y que te de unos billetes por tu baile… digo para que por lo menos te salga gratis el modelito ¿o no?

 

2. Bondage

Una manera divertida de iniciarse en el bondage es comprando accesorios que te puedan servir como disfraz y que más adelante puedas usar en tu vida sexual, puedes combinar tu ropa de piel o latex con accesorios como esposas, látigos, mordazas y hasta un harnés.

El chiste aquí es poner a prueba tus límites sexuales ¡y los de tu pareja!

Escojan quien va a ser el dominante y quien el sumiso o alternen roles, además de ser una práctica que puede llegar a ser muy divertida, es muuuuuuuuuuuuuuuuy excitante.

Inspírate con el libro –o la película Las 50 sombras de Grey- y déjate llevar, te va doler, pero te va a gustar.

 

3. Enfermera

¿Cuántas veces de niña jugaste con tus primos –o amigos-  al doctor?

Yo la verdad es que varias, por lo que ahora nos toca a nosotras tomar el control y vestirnos de enfermeras, eso sí, muuuuuuuuy sexis.

Aquí lo que hay que hacer es revisar a tu pareja a conciencia, que se vaya quitando poco a poco la ropa, hasta llegar a los calzones, revisa muuuuuuy bien sus genitales, y es que las enfermeras así les dicen: genitales… ja ja ja

Puedes hacer uso, además de tus guantes de latex- de algún aceite o lubricantes de sabores- así como de unos juguetitos como plugs anales, bolas y masturbadores.

La idea es que tu tengas el control… ¿Estamos?

4. Mucama

Pues si… Es una fantasía muy recurrente, sobre todo de los hombres, llegar a su casa después de un largo día de trabajo y toparse con una mucama de lo más sexy, incluso tú puedes meterte de lleno en el papel y aprovechar para limpiar tu casa… ja ja ja

¿El truco?

Dar rienda suelta a tu imaginación y probar varios lugares de la casa para tener relaciones que no sean los comunes y esto va desde la cocina hasta el comedor y/o sala pasando por el baño.

… Ahhh y es muy importante que digas cosas como: Señor hay que apurarnos antes de que llegue la señora y nos descubra.

5. Super heroína

Ahora que están de muy de moda los superhéroes y mucho más los anti héroes como el Joker, es una buena oportunidad para vestirse de forma sensual -y no, no estamos hablando de El Joker, que seguramente todas la

fiestas se verán invadidas por este personaje-

Pero díganme… ¿Existe una súper heroína o anti heroína más sexy que Gatúbela?

La verdad es que no, así que métete en personaje y deja volar la imaginación.

Y por nada del mundo olvides el antifaz, ni las orejas, ni mucho menos el látigo.

Y si, se vale rasguñar.