¿Eres infiel?

¿Eres infiel?

Quizás y esto se deba a la dopamina

 

Según un estudio que leí recientemente -porque hoy en día hay un estudio para toooooodo- las personas que tienen altos niveles de dopamina nacen con una predisposición genética para la infidelidad.

Si, así como lo leen, entre más dopamina más sexo ¡y con distintas parejas!

Lo que significa que ya podemos tener un pretexto -probado científicamente- que justifique nuestra condición –por llamarla de alguna manera- para poner los cuernos, algo así como: No soy yo, es mi dopamina.

Lo que no explica este estudio es si los que tienen este deseo incontrolable de incorporar en su vida sexual a varios compañeros lo hacen porque tienen su dopamina alta o si es porque tienen la dopamina alta que son infieles.

Es decir ¿Qué fue primero, el huevo o la gallina?

Pero bueno, antes de seguir con el tema… ¿Saben ustedes que es la dopamina?

La dopamina es un neurotransmisor que está presente en diversas áreas del cerebro y que es especialmente importante para la función motora del organismo,

así mismo regula muchas emociones y sentimientos de placer, motivación y hasta adicciones.

Hablando exclusivamente de sexo, las personas que tienen elevados niveles de dopamina no consideran la infidelidad como un dilema moral y pueden llegar a ser infieles simplemente por aburrimiento.

Lo cierto es que a estas personas no les causa ningún dilema tener varias parejas sexuales, digo hay que probar de todo en la vida ¿o no?

Esto es siempre y cuando te cuides.

Y es que eso de tener una sola pareja y serle fiel tooooooooda la vida es una exigencia social de moral ya muy caduca y es que de entrada hay muchas otras teorías que consideran la fidelidad como algo que va en contra de la naturaleza humana, teorías que yo apoyo al 100%,

 

Ahora, con este tipo de justificaciones científicas…

¿Dónde queda la libertad del ser humano?

¿Las hormonas son responsables de nuestros actos?

¿Somos tan predecibles como quieren hacernos creer?

¿Estamos ya predispuestos a ser infieles?

¿La predisposición existe o no existe?

¿Somos responsables en primera y última instancia de todos nuestros actos?

 

Yo creo que tratar de justificar cualquier tipo de infidelidad con estudios científicos sale sobrando, ya que en mi caso en particular soy infiel, porque si y punto.

Y es que cuando veo un menú me dan ganas de probar de todos los platillos, me dan antojos que considero de los más naturales del mundo, pero más que nada creo que eso de “comer” lo mismo todos los días me aburre.

 

En fin, si tú quieres ser infiel, pero crees necesario echarle la culpa a la dopamina aquí te doy unos tips de cómo aumentar la dopamina.

Para empezar, aumenta tu consumo de alimentos ricos en tirosina, tales como el chocolate, la sandía, las almendras, los plátanos, los aguacates, los tomates, la carne, el té verde –que además es buenísimo para la salud-, los arándanos, la soya, el arroz, la avena y las habas.

 

Así que ya sabes que comer y que decir cuando eres infiel…