5 Cosas que no sabías del beso negro

5 Cosas que no sabías del beso negro

El beso negro, no es más que sexo oral anal, el cual independientemente de la sexualidad o el género es algo que todos –y esto es todos- debemos de probar por lo menos una vez en la vida, pero antes de que te avientes  –sino es que ya lo has practicado miles de veces- aquí te doy toda la info necesaria para que sea una experiencia de lo más placentera del mundo…

 1. Rechinando de limpio

Para esta práctica la limpieza es pri-mor-dial y con esto me refiero a que tanto en darlo como recibirlo, si ya te vas a aventar es que antes se tomen un baño juntos y con esto me refiero a un baño de lo más cachondo con jabones y aceites para que el ano quede rechinando de limpio y es que el sólo hecho de saber que tanto tú como tu pareja están limpios lo hace mucho más seguro, en todo el sentido de la palabra.

Algo que puedes incluir aquí –independientemente de que después haya penetración o no- es una ducha anal, ya que nunca está de más limpiar bien ese “lugar” donde nunca le da el sol.

 2. ¿A mi me gusta andar de pelo suelto?

Cuando se trata de hacer un beso negro, lo mejor es no encontrarse con un exceso de vello púbico, es por esto que  la depilación es algo que se agradece y muuuuuuuucho y es que lo mejor siempre –y esto es por cuestiones de higiene- es mantener la zona anal libre de vellos, o al menos cortarlos un para hacer más placentera la experiencia, ahora que si ni tu ni tu pareja tienen ningún problema con el vello no pasa nada, yo la verdad es que si lo tengo, yo soy una de esas personas que odia encontrarse un pelo en la comida, aunque el pelo sea mío, pero bueno, independientemente de los gustos de cada quien yo creo que es muy recomendable comentar este punto del “pelo suelto” con anterioridad con tu pareja para asegurarnos que la experiencia sea 100% placentera para ambos.

 3. ¿Y a qué sabe?

Pues bien ya nos bañamos y ya nos depilamos, lo que significa que nuestros respectivos anos deben de estar absolutamente limpios y listos, peeeeeero para agregar un poco más de placer -para quien va a darlo- siempre es recomendable usar un lubricante con sabor y es que lubricar el “área” hará que las sensaciones sean aún más increíbles... y por supuesto mucho más ricas, aquí las opciones de sabores son tan variadas y para todos los gustos, ya que puedes encontrar desde fresa hasta chocolate con menta pasando por piña colada.

 4. En sus marcas, listos…. ¡fuera!

Ahora si ya tienes todo para empezar, lo que yo te recomiendo en estos casos es que no te olvides del Foreplay, y es que los juegos previos siguen siendo muy importantes, por lo que yo te recomiendo una buena sesión de besos intensos por todo el cuerpo hasta llegar a la zona interna de los muslos, de ahí trabajar hacia el ano y cuando estés allí, tómate tu tiempo.

Como regla general, con el beso negro lo mejor es ir de poco a poco y es que el ano está repleto de terminaciones nerviosas, por lo que unos pequeños lengüetazos para empezar es lo ideal, de ahí hay que rodear el ano con la lengua y besar las pompas, el chiste es comenzar de manera lenta y segura antes de insertar toda la lengua.

 5. Te quiero… luego te digo en que posición

Es importante que sepan que el beso negro lo pueden hacer a través de distintas posiciones, la que a mí más me gusta es sin duda, estar en cuatro –o de perrito- ya que te permite a ti o a tu compañero un acceso fácil al ano y a las áreas circundantes, además tener a tu pareja detrás de ti, fuera de tu línea de visión puede ayudarte a relajarte, ya cuando se sientan más en confianza pueden probar el 69.

Eso si, una de mis reglas es nunca irse del sexo anal al vaginal y es que dirigirse a la vagina después de ano es algo que la neta, no me late tanto, el caso es que puedes hacer de todo, pero mi recomendación siempre es dejar el sexo anal hasta el final.