Todo lo que necesitas saber antes de ir a un club de swingers

Todo lo que necesitas saber antes de ir a un club de swingers

¿Tienes curiosidad de ir a un club de swingers, pero… no te atreves?

No te preocupes, no estás sol@, de hecho, todos los que están ahí, pasaron por esta esta experiencia su primera vez –y a veces hasta la segunda y la tercera- así que, si estás dispuest@ a dar el primer paso, aquí te damos toda la información necesaria para que no hagas el oso en tu primera visita.

 

1. No toda la gente que está ahí, va con la intención de tener relaciones sexuales con otras personas.

La verdad es que la primera vez que fui imaginé que el club sería una cama gigantesca cubierta con una enorme pila de cuerpos retorcidos -o lo que se conoce vulgarmente como una orgía- pero la verdad es que no es así de hecho, lo que más te encuentras son parejas teniendo relaciones sexuales ya sea entre ellas o intercambiando parejas, así como algún ménage à trois, quatre y máximo hasta 5 o 6, pero no más.

Y eso sí, muchos, pero muuuuuuuchos vouyeristas.

 

2. No todas las parejas están en el mismo canal.

Con muchas parejas –sobre todo con las principiantes-  puedes adivinar quién de los dos es quien decidió al club, ya que generalmente uno de ellos es el más entusiasta, de entrada ese es el que mira a su alrededor con gran curiosidad –por llamarla de alguna manera- hace contacto visual con la demás gente y se le ve sumamente excitado observando a los otros teniendo relaciones, mientras que su pareja puede reflejar un poco de incomodidad y hasta pena, esta persona generalmente se enfoca en su pareja, mientras que hace todo lo posible por olvidar que está teniendo -algún tipo de intimidad- en un lugar público.

Y si, es muy común escuchar frases como:

“Es la primera vez que vengo a un sitio como este”

 “La verdad es que vinimos más por curiosidad que por el hecho de tener sexo con otras personas”

“Prácticamente tuve que rogarle a mi novi@ que viniera y ahora es él –o ella- quien me insiste a mí”.

 

3. Las mujeres solas son una rareza.

Hay un término para una mujer sola en un club de swingers: y este es que son un unicornio, ya que se trata de una criatura mítica que rara vez aparece y cuando lo hace, todos la persiguen.

Por esta razón, las mujeres solas a menudo obtienen un descuento sustancial en el cover, o de plano no pagan la entrada, mucho menos si están guapas.

Los hombres solos por otro lado, no lo tienen nada fácil, ya que la mayoría de estos clubs, no les permiten la entrada y si es así, es que le dieron una buena lana al gorila de la entrada.   

  

4. No te preocupes demasiado por qué ponerte.

Me acuerdo una vez que fui a un club de swingers de lo más overdressed del mundo, lo cierto es que venía de una fiesta, así que fui toda alaciada, perfectamente maquillada y con el vestido negro perfecto.

Y si, al final de la noche, traía todo el rímel corrido en mi cara, mi pelo hecho un desastre y mi vestido tirado en el piso.

Así que como tip, lo ideal es que vayas muy bañadit@, pero nada más, no hay que exagerar, no pases demasiado tiempo pensando en qué te vas a poner, digo si todo sale como lo planeado, al final de la noche serás todo un desastre.

Ahh… la única excepción son las noches temáticas, que son muy recomendables, ya que los disfraces son el mejor pretexto para romper el hielo y en el ambiente sexual de un club de swingers, la mayoría de la gente necesita de toda la ayuda necesaria para iniciar una conversación.

 

5. El juego -y por juego me refiero al sexo- generalmente ocurre de una de dos maneras.

En teoría, esto es más o menos así:

1. Te encuentras a una persona o una pareja que te gusta a ti y a tu pareja, hablan casualmente por un rato, uno de ustedes le pregunta, si les gustaría jugar juntos. Si los dioses oscilantes están del lado de todos, todas las partes dicen que sí, negocian algunos límites –esto es muy importante- se mudan a una habitación separada y comienzan las festividades.

Esto es como lo más frecuente –y educado- en este tipo de lugares, pero también puede suceder de otra manera:

2.Tú y tu pareja ya lo están haciendo, quizás solos o con un tercero o con otra pareja y alguien más intenta hacer contacto visual.

Él, ella o ellos esperan que les pidas que se unan a ti, si a ustedes esa persona no les late o piensan que ya es demasiado, hay que ser claros -y educados- y decir algo así como "Sólo estamos jugando entre nosotros", digo tampoco vamos a aceptar a cualquier pelad@ en el grupo.

 

6. Piensa que en algún momento podrás ser rechazado… y eso está bien, o bueno más o menos

Si encontrar a una persona que te atraiga a ti es muy difícil, ahora imagínate encontrar a dos personas que les guste a ti y a tu pareja, obvio esto es mucho, pero muuuuuuuuuuucho más difícil.

Por ejemplo, yo he rechazado hombres –bastante guapos, por cierto- que únicamente querían que me echará a sus parejas y bueno, también he sido rechazada por parejas a quienes de entrada sabes que le gustas al hombre, pero que sus viejas no quieren a alguien como yo este con ellos, esto lo hacen por inseguras, seguramente, el caso es que en esos lugares se da de todo, así que no lo tomes de manera personal, porque casi nunca lo es.

 

7. No tienes que ser una estrella porno enfrente de los demás.

A veces, en los clubs de swingers hay una presión enorme para comportarse como una estrella porno y como resultado, escuchas un sinfín de gemidos de placer y las típicas conversaciones sucias ocasionales, que de entrada no se escuchan nada natural.

Y es que no es así como funciona el sexo en la vida real, digo, puedes hacer ruidos divertidos, reírte y demás, pero hasta ahí, no exagerar.

Tampoco cuidar la pose o aguantar la respiración y/o meter la panza para verte más flac@, la verdad es que no necesitas un cuerpo “perfecto” para ser capaz de dar y recibir placer.

Así que relájate y disfruta tu primera experiencia en un club de swingers, toma nota de estos consejos y no tengas grandes expectativas, ya que al igual que perder tu virginidad, tu primera vez puede ser un horror, pero ya sabes que en el sexo, la práctica hace al maestro y te prometo que tu experiencia mejorará en cada visita.