mobile icon
Toggle Nav
carrito de compras
Close
  • Menu
  • Setting

Blog

  1. 10 COSAS QUE A LAS MUJERES NO NOS GUSTA QUE NOS HAGAN EN LA CAMA

    1.- Que nos hablen sucio

    Hay veces en las que a nuestra pareja –sobretodo cuando esta entrado en copas- le da por hablarnos sucio y decirnos una sarta de sandeces como:

    ¿Te gusta, dime que te gusta?

    ¡Que rico culo tienes!

    ¿La quieres hasta adentro?              ,

    ¿Habías visto una así de grande?

     ¿La aguantas toda?

    ¡Tómala puta!

    … ¿Saben qué? Evítense la molestia y sobre todo la pena, y piensen que se pueden atener a las consecuencias, ya que nosotras fácilmente les podemos contestar cosas como:

    No, no me gusta nada.

    Gracias… que lindo, creo.

    Si… ya que con ese tamaño igual y no voy a sentir mucho.

    ¿De verdad crees que la tienes grande? Pobrecito.

    Aguanto eso y más… ¡mucho más!

    ¡Puta… tu madre!

     

    2.- Que se salten el foreplay

    Como decía mi abuelita Margarita -que dicho sea de paso era una mujer muy sabia-

     “Tienes que calentar un poco el motor para que la maquina eche a andar”

    ¡Y esto aplica para todas las cosas, eh!

    Y es que a nosotras las mujeres nos encanta el juego de la seducción, la cenita, la champaña, las velas, las flores, las caricias, los besos, el masaje y demás detalles que nos hacen sentir deseadas, así que ya saben: Si no hay juego, no hay premio… Ja!

     

    3.- Que nos jalen el cabello.

    Lo acepto esto es algo que se ve muy cachondo en las películas, pero que duele –y mucho- en la vida real, además de que no tiene nada de sexy… Eso si, si en lugar de jalarnos el pelo de forma salvaje, lo acarician de manera sensual y hasta nos dan un ligero masaje en la cabeza, créanme que eso se los vamos a agradecer y mucho, y quizás obtengan de nosotras mucho más de lo que pensaron.

     

    4.- Hacerlo muy duro o lo que es lo mismo el Hard Sex

    Este es otro ejemplo de lo que hemos aprendido de las películas –tanto porno como de acción y hasta lo hemos visto en una que otra comedia romántica- y es que la verdad los hombres no necesitan ir de cero a 100 en cuestión de segundos ¡No son carreras!

    No hay razón para irse en friega, además de que en algunos casos puede ser doloroso para nosotras, además tomen nota, señores: Cuando esto pasa es muy común que ustedes lleguen al orgasmo en cuestión de segundos, cuando nosotras no hemos ni empezado a disfrutar la relación, así es que tómense su tiempo y asegúrense de que el sexo debe de ser placentero para los dos ¿Va?

     

    5.- Preguntarnos –una y otra vez- si llegamos al orgasmo

    No nos lo pregunten ¡de verdad! si llegamos pues que maravilla y si no lo hicimos pues fingimos y ya… No será ni la primera, ni la última vez.

     

    6.- Nalguearnos… Demasiado fuerte

    A muchos hombres les gusta dar nalgadas “tipo película porno setentera” y pues no, no lo hagan. Y es que de entrada el dolor no es placentero, claro, a menos de que se los pidan y se trate más de un juego o bien de una relación S & M, con acuerdos previos y una gran selección de juguetes sexuales como látigos, esposas y toda la cosa.

    Pero en una relación “normal” darnos una –o varias- nalgadas, no va ¡ok!

    No importa lo mucho que les hayan enseñado las películas, y es que créanme que la excitación puede desaparecer en cuestión de segundos cuando alguien mete la pata y no, no me refiero al sentido literal de la palabra.

     

    7.- Un eyaculador precoz

    Esto es algo que… bueno, a mi me altera de sobremanera y es una vez salí con un tipo guapísimo que conocí en Tinder, todo iba a pedir de boca hasta que lo hicimos y… Realmente él fue el único que lo hizo, ya que se vino en cuestión de segundos, en un principio no me saque de onda, ya que me auto convencí de que estaba tan impactado y excitado con mi belleza que no se pudo contener, pero cuando nos echamos  -o mejor dicho se echo el segundo round- pude comprobar que nuestra relación duraría el mismo tiempo que su eyaculación… ¡segundos!

     

    8.- Mordernos los pezones con fuerza

    Ustedes mismos lo habrán sentido alguna vez y saben que el que te jalen o muerdan los pezones con demasiada fuerza, no es nada placentero, así que, ¿Por qué nos lo hacen a nosotras?

    No nos gusta nada, como tampoco nos gusta que nos apachurren los pechos con mucha fuerza… ¡Eh!

     

    9.- Que se dejen puestos los calcetines

    No estoy segura cuál es el motivo, pero la realidad es que nosotras, las mujeres odiamos los calcetines, sobretodo a la hora del sexo, en especial si tienen agujeros o están sucios o bien que se traten de pares dispares, así es que si tienen una cita donde exista la posibilidad de acabar en la cama, asegúrense de elegir el mejor par y por supuesto de quitárselos al momento en que la pasión se haya encendido.

     

    10.- Sexo anal… sin avisar

    Este es un tema a debatir, ya que hay varias mujeres que no lo encuentran placentero, pero bueno, no vamos a caer en esta discusión, lo que si vamos a insistir es que si tienen la intención de entrar por la puerta de atrás, no lo hagan sin avisar, ya que esto es algo que necesita de un cuidado y un mantenimiento previo… Como quien dice: si quieren entrar por ahí, antes tienen que hacer la reservación.

    Continuar leyendo
  2. ¡La forma sí importa!

    Y es que el pene viene en muchas ¡demasiadas! presentaciones –más allá de los penes circuncidados y no circuncidados- las formas son tantas y tan variadas que por lo mismo decidí hacer este artículo y no tanto para juzgarlos, ni ponerlos en competencia, sino para sacarle el mayor de los provechos a estas peculiares y bizarras formas.

    No hay una forma mejor o peor que otra, únicamente cada una tiene sus puntos fuertes y hay que saber sacarle el máximo partido a cada una de estas y es que según la forma del pene es más fácil estimular un punto u otro.

    Veamos pues, las formas más típicas de los penes con los que podemos encontrarnos y qué ventajas aporta cada una de ellas.

    Los lápices

    Este es más fino de la punta y uniforme en el resto del cuerpo, se le llama así porque recuerda a la forma de un lápiz,. A mi en lo personal no me encanta, pero bueno, en gustos se rompen géneros. El caso es que este tipo de pene es perfecto para practicar el sexo anal, donde generalmente lo que más cuesta es el inicio, esto es, la introducción del glande, por lo tanto si es más fina la punta facilita –y mucho- la penetración, siendo esta cada vez más progresiva.

    Los curvos

    Los penes que tienen curvatura hacia un lado u otro, me hacen pensar que tienen esta forma ya que el propietario gusta acomodárselo “de ladito” aunque esto no es un hecho 100% comprobable, el caso es que estos penes tienen lo suyo. Los que presentan cierta curvatura hacia arriba tienen mayor facilidad para estimular el punto G, ya que por su forma, rozan el punto exacto para lograr esto. Ahora que los penes con curvatura excesiva hacia la derecha o la izquierda pueden provocar algunas molestias en la penetración, pero si no es el caso, no hay de que preocuparse, ya que es de lo más normal que el pene tenga una ligera curvatura.

    Los cabezones

    Este pene, como su nombre lo dice, se caracteriza por tener un glande mucho más ancho que el resto del pene, son lo opuesto a los de forma de lápiz, la verdad es que a mí en lo personal me dan mucho morbo. Lo cierto es que no son nada apropiados para el sexo anal, ya que puede resultar algo doloroso, en cambio es muy placentero para la penetración, pero sobretodo para el sexo oral, de hecho son perfectos para esto.

    Los conos

    Este es aquel en forma de cono o pirámide, finito del glande y que se va ensanchando progresivamente hasta llegar a la base, al igual que los de forma de lápiz son muy apropiados para la penetración anal, ya que hará que la dilatación sea progresiva.

     Los plátanos

    Estos son estrechos del glande y de la base, pero anchos del cuerpo… aunque suenan raros, son mucho más comunes de lo que  pensamos. La verdad es que pueden compararse con el efecto que provocan los plugs anales, que suelen ser estrechos de la punta, se ensanchan en el cuerpo y vuelven a estrecharse en la base, no muy agraciados a la vista, pero muy placenteros a la hora de la penetración.

    Los gorditos

    Decir que algo –lo que sea- es gordo, no es una de las mejores cualidades, pero cuando se trata de penes significa todo lo contrario, ya que además de estéticos son perfectos para el sexo oral, así como la penetración, y bueno, si tienes problemas con el grosor siempre puedes recurrir a dilatadores especiales.

     Las garras

    No son tan comunes pero existen, de hecho hace muchos años tuve un novio con un pene así y la verdad es que nunca me acomodé, para que se den una idea son aquellos penes que tienen el glande curvado hacía abajo, en forma de garra o garfio. Tal vez algo complicados para la penetración –tanto anal como vaginal- pero bueno, si te toca uno así, te puedes ir acostumbrando con la práctica, ya que una se acostumbra a todo ¿o no? Si te toca ¡te toca! Y punto.

    Continuar leyendo
  3. Nosotros vibramos… o lo que es lo mismo We-Vibe

    Y es que para mi, mis vibradores son para utilizarlos sola, en la privacidad de mi casa, conmigo y mis fantasías y no para compartirlos con mi pareja, es por esto que cuando Ricardo –mi novio en cuestión- me propuso utilizar uno en pareja, no acepte de manera inmediata, pero el hombre insistió tanto que finalmente acepte –tampoco soy terca, ni difícil- y la verdad es que no me arrepiento nada.

     La historia va más o menos así: Como me hice del rogar, Ricardo decidió sorprenderme con el “nuevo juguetito” un viernes por la noche, que es generalmente cuando vamos a cenar y/o a tomar unas copas para relajarnos y platicar, el caso es que esa noche Richie, -así le digo de cariño- se apareció a mi casa con una ramo de Casablancas  -que son mis favoritas- un panque de plátano –que es mi debilidad- y el muy mentado juguetito, que dicho sea de paso se llama We Vibe, algo así como: Nosotros vibramos, la verdad es que cuando lo abrí no me impresiono mucho ya que en realidad es muy pequeño y su forma no se parece en nada a los juguetes que estoy acostumbrada a usar.

    Pues bien, me lo puso y nos fuimos a tomar unos drinks, ya en el bar, sacó su teléfono –algo que siempre hace- pero en lugar de usar su whats, checar sus mails, instagram, facebook y/o hacer otro tipo de actividad que generalmente realiza con su Iphone con la intención de ignorarme, sucedió otra cosa muy

    –pero muuuuuuuuuuuy diferente- ya que en medio de la música y unos videos ochenteros, empecé a sentir una serie de vibraciones verdaderamente increíbles, mismas que cada vez subían más y más de intensidad y es que el cabrón –nótese que ya no dije Richie- bajo una app donde controlaba el juguetito desde su teléfono, estimulando mi punto G al máximo, por lo que me tome mi Gin and tonic de un solo trago y pedi la cuenta.

     Ya en el coche, le quite su teléfono y mientras que Ricardo cambiaba las velocidades de su coche, yo hacía lo propio con mi nuevo juguete favorito, cabe mencionar que en el camino a casa experimente las 6 velocidades ¡si todas y cada una de ellas!

     Ya cuando llegamos a la casa me volví a sorprender –y mucho más- ya que fue cuando descubrí el verdadero proposito de este maravilloso juguete multiorgásmico, ya que esta diseñado para parejas, lo que significa que lo usamos durante la penetración y déjenme decirles que wow y mil veces wow.

     La sensación de ser penetrada mientras sientes la vibración del We vibe es cosa de otro mundo y no sólo para mi ya que mi Richie lanzó unos gritos nunca antes escuchados.

     ¿A quién se le ocurrió está maravilla?

     Y es que el We vibe hace de la penetración una experiencia indescriptible, y digo esto, ya que la verdad no hay palabras para definir mi sentir, lo único que puedo decir es que la relación sexual que tuve –y que a partir de ahora- tengo con mi novio ha pasado a otro nivel.

     Pero, la historia no acaba aquí, ya que cuando terminamos, que dicho sea de paso acabamos agotados, extasiados y con una enorme sonrisa en dibujada en nuestra cara, decidimos tomar un baño... ¿Y cual fue mi sorpresa? ¡Que mi nuevo juguete favorito es resistente al agua! ¡Si, leyeron bien: resistente al agua!

    Pero bueno, esa es una historia que les contare en otra ocasión.

    Continuar leyendo
  4. MI PRIMERA VEZ… En una Sex Shop

    La primera vez nunca es fácil y esto aplica a todo en la vida, tu primer novio, tu primer beso, tu primer rompimiento amoroso –ése en el que piensas que la vida no vale nada, ja!-, tu primer borrachera, tu primera relación sexual, tu primer dildo.

    Hmm… de hecho mi primer dildo no tiene nada de interesante, pero la historia de cómo lo compre, si, por lo que aquí les voy a contar acerca de esa primera vez, que dicho sea de paso fue la primera vez que entré a una sex shop.

    Ahora que escribo acerca de esta experiencia y veo hacía atrás, me da mucha risa, pero lo cierto es que en su momento me causó mucha pena y una serie de sentimientos más –algunos difíciles de explicar- que trataré de detallar de la manera más clara posible.

    Ahí les va… La primera vez que sentí una gran curiosidad por entrar a una Sex Shop fue un día –hace ya varios años- que fui a comer con dos amigas a la Zona Rosa y pasamos frente a Erotika, lo chistoso es que veníamos muy entradas en nuestra plática y justo cuando pasamos por los aparadores en donde un par de maniquíes con ropa interior se veían mucho más divertidas que nosotras –y eso que ya veníamos medio entradas en copas- se sintió un silencio absoluto, ninguna dijo nada, unas cuantas risitas nerviosas y punto, caminamos unos 10 pasos más y como si nada, retomamos nuestra plática.

    En ese momento pensé: Tengo que regresar y entrar a este lugar sola

    ¿Por qué se me hizo buena idea hacerlo sola? No sé, de entrada porque según yo era la más liberal de mis amigas –o por lo menos eso es lo que pensaba- ya que años después, ambas me confesaron secretos dignos de cualquier libro de erotismo barato… Y conste que esto fue mucho antes de que existieran las sombras de Grey con todo y sus secuelas, precuelas y libres adaptaciones.

    Pasaron semanas y después de pensarlo mucho –y esto es mucho- un buen día decidí aventurarme, ese día abrí mi closet y me cambie –literal 8 veces- hasta que decidí irme de lo más sencilla del mundo, me puse mis jeans negros, una playera negra, zapatos bajos ¿Obvio que no iba a ir toda entaconada, verdad?

    Y listo… después de verme en el espejo decidí dejar a un lado mis lentes oscuros y mi gorra, como que era demasiado ¿no?- por lo que me hice una coleta y salí a enfrentar el mundo de los juguetes sexuales.

    Desde que iba en el coche sentí una paranoia terrible, que nunca antes había experimentado, me acuerdo que vi el espejo retrovisor miles de veces para asegurarme que nadie me siguiera.

    Me estacione en un lugar bastante lejos, por cierto, vi el espejo por última vez, leí la frase: Los objetos pueden estar más cerca de lo que parece y salí corriendo.

    Una vez en la calle y enfrente de la tienda, decidí sentarme en un coche y ver que tipo de gente entraba… ¡Imagínense entrar y encontrarme a alguien conocido! Ya después de varios minutos tomé valor para entrar, no sin antes pensar una y otra vez, que para una mujer entrar por primera vez a una sex shop puede ser una experiencia traumática, de entrada sentí mucho miedo ¿Y por qué no? hasta pavor, estaba preparada para lo peor, pero no me fue tan mal ¿o si?

    Muy segura de mi misma, entré a la tienda y de manera muy discreta empecé a inhalar y exhalar profundamente, caminé hacía la sección de dildos –la verdad es que no tenía idea de lo que quería comprar- el dependiente, que a decir verdad aparte de amable estaba de buen ver, muy amablemente me hizo una serie de preguntas que en su momento pensé eran demasiado íntimas, de repente me sentí en Starbucks donde las opciones eran tantas que no sabes qué pedir, café del día, capuchino, latte, con una extra carga, azúcar normal, azúcar mascabado, splenda, stevia, leche normal, light, de soya… Abrumada por tanta información tomé el primer dildo que vi –sin ni siquiera leer información y/o instrucciones- de hecho tome el más simple de todos uno chico -demasiado chico y si ningún chiste- y lo lleve a la caja, en ese momento el vendedor lo tomo y me dijo: ¿Eso es todo? Obviamente quería comprar varias cosas más, pero me daba una pena inmensa preguntar el uso de una serie de objetos muy monos que estaban cerca de la caja, lo único que se me ocurrió responder –además de un categórico- si, fue: Es para un amigo… un amigo gay… Lo que pasa es que es su cumpleaños, yo seguí dando explicaciones idiotas y ya en el momento de pagar decidí hacerlo en efectivo para que no quedara evidencia alguna de mi compra… como si alguien leyera mis estados de cuenta además de mí.

    Y justo cuando pensé que la había librado, me da mi nueva adquisición en una bolsa muy linda y colorida que no me causó la menor gracia, por lo que muy amablemente se la regresé y puse “mi compra” en mi bolsa, pero como no cabía, se dejaba asomar una parte de la misma ¡Gulp!… Y yo que deje mi coche a 10 cuadras de ahí ¿Cómo no pensé en esto? Del trayecto de la tienda a mi coche ya ni me acuerdo, mi mente decidió bloquear ese recuerdo.

    Ya en la comodidad de mi casa, probé mi dildo nuevo y sí, aunque hoy en día tengo otros juguetes que me gustan más, en su momento fui al cielo y de regreso, pero eso es otra historia.

    Hoy en día no solamente me encanta ir de sex shopping -así le digo- sino que además tengo la opción –o mejor dicho tenemos la opción- de pedir el producto que se nos antoje online a través nuestra página web o también por Amazon, Privalia u otras páginas. Donde además de encontrar buenas promociones, llega tu pedido a la puerta de tu casa en una cajita anónima, pero debo de aceptar que a mi me gusta más ir a las tiendas, cuestión de gustos, pero como dicen por ahí… En gustos se rompen géneros y esto aplica para todo

    Continuar leyendo
  5. JUEGOS ERÓTICOS… 8 maneras de aderezar tu vida sexual.

    Es un hecho que los juegos eróticos son ideales para no caer en la rutina, la idea aquí es abrirse completamente con tu pareja, esto es tener la confianza necesaria para confesarle tus más íntimasfantasías sexuales y hacerlas realidad, claro que para esto es indispensable contar con una buena selección de juguetes eróticos y mucha –pero mucha- imaginación.

    A continuación, 8 juegos eróticos para vivir con tu pareja, una noche de lo más excitante que te puedas imaginar

    1.¿Atar o que te aten?... Esa es la cuestión

    El hecho de dominar o ser dominada por tu pareja, puede resultar realmente excitante y más hoy en día, gracias al éxito comercial de Las Cincuenta Sombras de Grey, ya que el S & M dejo de ser un tema tabú y se volvió

    -por decirlo de alguna manera- en algo más “aceptable” por la sociedad, por lo que es el momento perfecto para experimentar con tu pareja una buena variedad de juegos sadomasoquistas, en Erotika puedes encontrar una línea de productos hasta con el mismo nombre de las Sombras de Grey, la cual es perfecta para vivir emociones fuertes, desde inmovilizar a tu pareja con ayuda de unas correas o bien esposarlo, hasta vendarle los ojos y experimentar con pezoneras, aquí el único límite es tu imaginación.

    2. Disfrázate… aunque no sea Halloween

    Partiendo de que el erotismo surge de la imaginación, nada mejor que un buen disfraz para subir la temperatura corporal y es que muchas veces puedes hacer que un disfraz ¡obviamente sexy! despierte la excitación de tu pareja y esto se traduzca en un momento por demás especial.

    La idea aquí es saciar esas fantasías eróticas y llevarlas hasta sus últimas consecuencias por lo que te recomiendo que te desvistas lentamente y siempre trates de quedarte con algún accesorio del disfraz, esto hará que la imaginación no se detenga en ningún momento.

    3. Sexo anal… O entrar por la puerta trasera

    Se que en un principio esto puede sonar un tanto difícil –sobretodo para aquellos hombres heterosexuales con mentes cerradas- pero una vez que lo prueben no van a parar de hacerlo y les doy mi palabra, lo cierto es que para iniciarse en el sexo anal, hay que ir de poquito en poquito, lo que yo recomiendo –y mucho- son los kits de Anal Fantasy, ya que se trata de un kit de entrenamiento que les permitirá experimentar con varios accesorios de manera gradual y progresiva… Estos son perfectos tanto para la mujer como para el hombre, así que atrévanse a vivir nuevas experiencias.

     4. Moteles de paso… para no terminar en el asiento de atrás del auto.

    Hoy en día existen varios moteles diseñados especialmente para que pases una noche verdaderamente inolvidable y es que además de contar con las necesidades básicas, este tipo, estos moteles del “amor” te ofrecen una serie de amenidades verdaderamente divertidas como: alberca, jacuzzi, sauna, vapor, camas vibradoras, sillón de posiciones, regaderas con cancel transparente y hasta tubo, para el table dance… Nada mal ¿no?

    Pero eso si, vayan preparados con una buena selección de aceites de masaje, aceites afrodisíacos, cremas estimulantes y demás, para aprovechar esta experiencia al máximo.

    5. Vidas privadas… vicios públicos

    La idea de tener sexo en un lugar público y ser pillado en el acto, es algo que puede excitar y mucho; y es que al final del día todos tenemos algo de exhibicionistas, por lo que esto puede ser la opción ideal para ti y tu pareja.

    El chiste aquí es escoger una locación perfecta, ya sea una playa que parezca desierta, el baño de un avión o de una fiesta o hasta un antro, eso si, hay que ser discretos… ¡aunque no tanto!

    Y si, en estos casos no se olviden de llevar a la mano -por lo menos- un condón y lubricante personal, para no detenerse en pleno acto.

     POSICIONADOR SCANDAL LOVE SLING

    6. Ve a un club de swingers… Amor entre dos, sexo entre tres o cuatro o… más

    La idea de tener sexo con otra persona con el permiso de tu pareja y frente a ella no es algo recomendable para todo el mundo, lo cierto es que hay que dejar muy claro que una cosa es el sexo y otra muy distinta el amor y es por eso que los swingers no se confunden ya que sus reglas son muy claras y hay que seguirlas al pie de la letra, primero se trata de un “intercambio” estrictamente sexual, segundo: siempre  -y esto es siempre- utilizar condón y tercero: estar con tu pareja todo el tiempo, si por algo deciden intercambiar parejas, esto debe de ser en un lugar donde ambos se puedan ver y eso si, al acabar el “intercambio” no hay que preguntar datos personales, ni siquiera pedirles sus nombres para seguirlos en twitter o face, lo único que se comparte aquí son las fantasías sexuales. Una buena manera de iniciarse en esto, es ir a un club de swingers de vouyeristas, ya si luego se animan a ir una segunda vez, ya están más que listos para participar en la acción.

     7. Lleva el control de tu relación… ¡A todas partes!

    Piensa esto, sales a la calle con el vibrador puesto y además le das a tu pareja el control del mismo… Ja!

    El chiste aquí es estar en una fiesta –o donde se te ocurra- y que tu pareja active las velocidades del vibrador a su antojo.

    En este caso es recomendable llevar un vibrador discreto y fácil de transportar y tratar de no gemir, ni gritar… ¡Y conste que dije tratar eh!

    8. Pónganse a vibrar… Placer simultaneo para los dos

    Masturbarte con un vibrador es un acto íntimo… ¿Pero por qué no hacerlo con tu pareja? Es hora de sacar esos vibradores del closet y utilizarlos enfrente de tu pareja, Para mi la sola idea de que me vean masturbarme es por demás fascinante… Aunque después de unos momentos lo más recomendable es que ambos participen en el acto, por lo que yo les recomiendo que ambos saquen sus vibradores favoritos y utilizarlos en pareja… Y aquí les voy a dar un tip a las parejas heterosexuales y eso es que se compren el We-Vibe, uno de los pocos vibradores que existen en el mercado quese puede utilizar durante la penetración, este permite la estimulación externa e interna de las zonas íntimas de la mujer, haciendo vibrar la zona de clítoris y del punto G a la vez sin obstacularizar la entrada del pene en la vagina…Este vibrador doble combinado con la penetración produce unas sensaciones imposibles de explicarDe nada.

    Continuar leyendo
  6. OMGyes, la web sobre el orgasmo femenino que sigue Emma Watson

    Se trata de una start up con base en San Francisco que combina investigación y tecnología en una web que enseña a las mujeres todo lo relacionado con su sexualidad.

    Oh my gooooddd, yeeeesssss!!!!! Es una de las frases, en inglés, que más se pronuncian en la cama, cuando uno está haciendo algo diferente a dormir. De ahí la razón por la que se haya elegido este nombre, OMGyes, para titular una web que pretende enseñar técnicas para alcanzar el orgasmo, retrasarlo, multiplicarlo, agrandarlo y, en general, pasar al nivel advance del sexo. Entre las seguidores de este novedoso proyecto está la actriz Emma Watson, que en un acto en el que charlaba con Gloria Steinem dijo: “Una amiga que está en esta sala me envió una web llamada OMGyes. Está basada en un completo estudio sobre la sexualidad femenina. Y… bueno, es bastante chula. Me encantaría que hubiera existido mucho antes. No dejéis de mirarla. Es una suscripción cara, pero merece la pena”, explicó la actriz.

    Los tutoriales sobre sexualidad han proliferado en los últimos años en la red, pero lo que hace a esta página tan especial es su forma de contarnos todo aquello que se supone que ya sabemos, pero que no siempre tenemos claro. Por ejemplo, podemos y debemos masturbarnos, pero ¿cómo? El equipo detrás de esta idea –con base en California– en colaboración con investigadores de la Universidad de Indiana y el Instituto Kinsey han realizado el primer estudio a gran escala que pretende comprender las infinitas formas en las que las mujeres logran el placer. Y para ello entrevistaron a 2.000 féminas de entre 18 y 95 años. Las conclusiones de este estudio se han sintetizado en lecciones que las propias protagonistas enseñan en vídeos. Primero hablan de sus particulares métodos para excitarse, lograr el orgasmo, posponerlo, masturbarse o cualquier otra materia; para luego practicarlo ellas mismas frente a la cámara. Pero, además, OMGyes brinda la posibilidad de que el que se haya suscrito a esta web (cuesta 29 euros), que no es aplicación, pueda practicar la técnica en la pantalla de su tablet u ordenador, tocando el o ella mismo una vagina que le habla, le dice si lo está haciendo bien y le corrige y guía para llevarla hacia el éxtasis. Es decir, se sigue un sistema didáctico que comprende una exposición, demostración y prueba, para comprobar si realmente hemos asimilado bien la lección.

    Como cuenta la página, la idea de este proyecto fue de Lydia Daniller –lesbiana– y Rob Perkins –heterosexual–. “Ambos se conocieron en la universidad, donde sus conversaciones sobre sexo les llevaron a darse cuenta de que en una época, aparentemente tan progresista, el placer sexual femenino aún sigue siendo tabú. No parecía que hubiera nombres específicos para lo que las mujeres encontraban placentero. Buscaron información y se entristecieron de que ni siquiera académicos o científicos hubieran investigado estos detalles. Lo que comenzó como una serie de entrevistas fue más allá de sus expectativas, al ver que tantas mujeres estaban dispuestas a compartir sus historias y opiniones. Se unieron prominentes sexólogos e investigadores, ilusionados por estudiar lo que nunca antes se había estudiado. Cuatro años después, con más de diez empleados en San Francisco, el proyecto salió a la luz combinando cine, tecnología y los primeros datos fidedignos sobre este tema”.

    Según cuenta Emily Lindin, directora ejecutiva de OMGyes, a S Moda, “la idea de crear esta página comenzó con conversaciones entre amigos cercanos que estaban compartiendo los detalles de cómo les gusta ser tocados. Muchas veces se escucha el dicho, ‘cada mujer es completamente diferente, tienes que averiguar lo que te gusta’. Pero nos dimos cuenta en nuestras charlas de que también teníamos muchos puntos en común, y en eso centramos nuestros esfuerzos, en encontrarlos. Algunas necesitan un movimiento consistente justo antes del orgasmo, otras prefieren el elemento sorpresa y están también las que precisan de un ritmo, continuado, como en una canción. Siempre se habla de que el placer sexual es más fácil de conseguir para el hombre, mientras nosotras somos mucho más complicadas. Identificando los puntos comunes y las formas de variación pretendemos dar a las mujeres y a sus parejas herramientas para ser más creativos en la cama”.

    Aún cuando OMGyes vaya dirigida especialmente a féminas, su intención es hablar del placer en todas sus formas y géneros. “Notamos un estigma especial alrededor del placer sexual de la mujer”, apunta Lindin, “así que empezamos con este tema, aunque hemos descubierto tantos conceptos que tenemos todavía mucho de lo que hablar. Sin embargo, estamos interesados en el disfrute sexual de todo el mundo. Y, de hecho, cerca de la mitad de nuestros usuarios son hombres”.


    Emma Watson, una gran seguidora de OMGyes. Foto: Getty

    Estructurada en temporadas, como las series de televisión

    Otro de los aspectos que hacen a esta página tan especial es que sus fans podrán ver sus contenidos englobados en temporadas, al estilo de Juego de Tronos. En la primera, ya disponible, el clítoris y la masturbación femenina parecen ser los protagonistas principales. De momento no hay penetraciones ni penes, pero estos elementos aparecerán, sin duda, en el futuro. “Comenzamos con el toque externo y, como se puede ver, hay mucho que explorar en esa campo”, cuenta Lindin. “Mantenemos el oído abierto a las opiniones de nuestros usuarios, que ya nos han dicho que quieren profundizar más sobre el sexo oral y la estimulación interna. Así que esas son las áreas que estamos investigando ahora y que serán temas de sucesivas temporadas. Hay un montón de grandes ideas que están surgiendo y estamos emocionados de compartirlas con el mundo”.

    Hay que decir a favor de OMGyes que cuando uno ve los vídeos en los que las mujeres hablan de cómo se estimulan, tocan o llegan al orgasmo, uno no siente deseos de estrangularlas, ni vergüenza ajena, ni cree que el adjetivo cursi se ha quedado corto; como ocurre en muchos otros tutoriales de sexo, en los que el tono del discurso fracasa por múltiples razones. En los que a uno no le quedan ganas de emprender ninguna acción erótica sino, por el contrario, meterse monja y renunciar, para siempre, a los pecados de la carne.

    Aquí, ocurre lo contario. Todos los personajes aportan algo interesante, conquistan al espectador y, sobre todo, hilan muy fino. La primera temporada es un tratado minucioso del arte de tocarse a sí misma, en la que se especifica y concreta muy a fondo. La materia da para mucho y se ha dividido en doce apartados: controlar el orgasmo, insinuar, ser constante, sorprender, seguir el ritmo, multiplica, acentuar, concentrarse, rodear, respetar cada etapa, orbitar y señalizar. Una puede aprender a hacerse un sándwich de clítoris, las mil formas de hacer círculos alrededor del órgano del placer; o la técnica de una de las participantes de este estudio, conocida como código morse, en la que llega al éxtasis a base de pequeños golpecitos de diferentes frecuencias e intensidades.

    Tan solo algunos mastuerzos creen todavía ya que hay que abalanzarse sobre el clítoris nada más ver a una mujer; pero las formas en que se expresan aquí los rodeos necesarios para dorarle la píldora a nuestro órgano más querido, rozan la literatura. Para una chica, conseguir un orgasmo es como hacer música con una copa de vino. Requiere pericia pero no demasiado esfuerzo, ni presión, ni siquiera intención. Es como un juego. En otro punto se relaciona también el arte de la coctelería con la habilidad en la cama. Uno puede emborracharse con ginebra pura, pero hacerlo bebiendo cocteles resulta más tentador, divertido y prolongado.

    Las imágenes explícitas de las protagonistas y sus genitales en primer plano, han suscitado también algunas críticas. Aunque, en opinión de Emily Lindin, “en realidad, la respuesta a nuestro trabajo ha sido abrumadoramente positiva. Las personas que usan el sitio entienden que tienen que ver la anatomía real para visualizar los pequeños detalles y las variaciones que son importantes. Ya no estamos en los años 50 y hemos comprobado que la gente está lista para ver representaciones abiertas y honestas, sin rubor ni vergüenza”.

    Mujeres de diferentes ámbitos y edades, desfilan por esta web. Le pregunto a Lindin, si en su estudio han encontrado diferencias eróticas generacionales. “Las más mayores, con más experiencia, generalmente se sienten más cómodas a la hora de comunicar lo que encuentran más placentero. ¡Esto significa que tu abuela, probablemente, está teniendo mejores orgasmos que tú! Las veteranas tienen una gran cantidad de sabiduría que, hasta ahora, no ha sido recogida ni compartida a las nuevas generaciones. Actualmente estamos investigando las formas de cómo el placer cambia después del parto y la menopausia. Nos gusta usar la metáfora de cocinar. Uno no busca nuevas recetas cuando no sabe preparar platos. Se investiga cuando ya eres un buen cocinero y estás listo para explorar más ingredientes y combinarnos de formas novedosas”.

    Los fundadores de OMGyes Lydia Daniller y Rob Perkins.

    Fuente: http://smoda.elpais.com/

    Continuar leyendo
  7. La guía definitiva para ser multiorgásmico (y es válida para ellos y ellas)

    Las mujeres no tienen el periodo refractario que se produce en los varones después de haber eyaculado, por lo que pueden despertar su deseo minutos después. ¿Y los hombres? También

     

    En cuestiones de cama podría decirse que no hay un sexo ganador. Si bien, por lo general, los hombres tienen una mayor facilidad para alcanzar el orgasmo, las mujeres pueden disfrutar de multiorgasmos: es decir, alcanzar el clímax varias veces durante una misma sesión.

     

    “Es cierto que las mujeres tienen más probabilidades de ser multiorgásmicas, pero la buena noticia es que los hombres también pueden experimentar esta sensación (o algo muy similar) con un poco de entrenamiento” comenta la sexóloga Megan Stubbs en Yahoo Health. Estos son los pasos que hay que seguir para disfrutar mucho practicando relaciones sexuales. Sustituye la clásica pregunta del ‘¿has llegado?’ por un satisfactorio ‘¿cuántas veces?’.

     

    El orgasmo múltiple en mujeres

    Por lo general, las mujeres necesitan más estimulación que los hombres para alcanzar el clímax, pero una vez llegan son capaces de mantenerse excitadas durante más tiempo y estar relativamente preparadas para tener otro. Ellas no tienen el periodo refractario que se produce en los varones después de haber eyaculado por lo que pueden despertar su deseo de nuevo incluso horas después de haber tenido un orgasmo.

     

    “La gente tiene una idea equivocada con el momento en el que se produce el multiorgasmo: el segundo no tiene porqué ser necesariamente segundos después del primer orgasmo”, explica Stubbs quien dice que “podría ser cinco, diez  o quince minutos más tarde”. Es bastante común que se dé un periodo de tiempo entre un orgasmo y otro y su duración dependerá de la intensidad de los anteriores y de cuando dejan de sentirse.

      

    El orgasmo múltiple (también) en hombres

    La clave para que los hombres puedan disfrutar de múltiples orgasmos durante una sesión de sexo es comprender que el clímax y la eyaculación no son la misma cosa”, explica la sexóloga: “En realidad son dos funciones separadas que tienden a ocurrir simultáneamente. Una vez que un hombre eyacula entra en el período refractario, que inhibe la posibilidad de tener más orgasmos”, explica la sexóloga quien asegura que si son capaces de separar estas dos acciones podrán alcanzar el clímax cuantas veces lo deseen.

     

    Stubbs recomienda a todos aquellos interesados en multiplicar su capacidad orgásmica, hacerse asiduos del sexo tántrico: “Con este los hombres pueden realmente separar el orgasmo de la eyaculación, por lo que son capaces de tener orgasmos múltiples y no limitarse a eyacular y ya está”, explica. Si realizar estas prácticas da cierto vértigo o se percibe como un imposible, no hay problema, la sexóloga asegura que con realizando ejercicios de relajación y respiración adecuados se pueden conseguir resultados similares.

     

    Practicar y planificar

    Visto así, parece loco pensar que haya personas que se conformen con un único orgasmo pudiendo disfrutar de varios. Pero hay una buena razón por la que no todo el mundo disfrute de múltiples orgasmos cada vez que tienen sexo: en la mayoría de los casos, se necesita práctica y muchos no invierten su tiempo libre en aprender. 

     

    “Lo importante es conseguir cierta sintonía con nuestro cuerpo e ir averiguando lo que nos funciona”, dice Stubbs. ¿Cómo descubrirlo? La experta recomienda realizarse exploraciones a menudo –tanto en solitario como acompañados de sus parejas– y probar cosas nuevas para descubrir cuáles conducen y cuáles no hacia el objetivo.

     

    “Usar juguetes sexuales puede resultar de gran ayuda en la búsqueda de los orgasmos múltiples”, recomienda. Por ejemplo, con un vibrador podemos descubrir si disfrutamos más teniendo una presión constante o nuestro grado de placer es mayor si hacemos movimientos circulares. “Para ambos sexos, los juguetes pueden añadir la variedad con la que se consigue mantener la excitación más allá del orgasmo”, asegura.

     

    Otro consejo útil es el de planificar las sesiones de sexo con antelación. La mayoría de la gente da por terminadas sus relaciones sexuales después del orgasmo. No hay nada de malo en ello, pero si quieres alcanzar el multiorgasmo tendrás que trazar un plan para que tu pareja quiera continuar tras el primer clímax: “Si se fijan las expectativas justo al comenzar a practicar sexo (e incluso días antes) aumentan las probabilidades de que ambos trabajen en equipo para mejorar los resultados”, recomienda la autora.

     

    La clave está en la relajación

    “Si hablas con cualquier sexólogo te dirá que tenemos que dejar de centrarnos en el orgasmo como el fin de todo y ver que las relaciones sexuales son algo más”, explica la experta. Si pensamos así nos obsesionamos tanto con llegar al clímax que no sólo se complica la posibilidad de tener varios orgasmos, sino que la presión y el ansia por llegar pueden incluso impedir alcanzar uno.

     

    “En todas las situaciones, lo mejor es relajarse y disfrutar”, recomienda Stubbs. “Una persona puede tener un objetivo concreto o un deseo en mente cuando llega a la cama, pero este no debe marcar el ritmo de todo el acto”.

     

    Además de controlar la respiración, los movimientos y mantenernos en un estado de ánimo relajado, es importante no correr. Por mucho que queramos llegar al orgasmo, las prisas no son buenas consejeras y la sobreestimulación puede desembocar en orgasmos poco placenteros y de una intensidad leve. Recuerda que en cuestión de multiorgasmos también prima más la calidad que la cantidad.

     

    No hay que obsesionarse con llegar ni con ganar el partido por goleada, “solo hay que centrarse en el placer que se está sintiendo en el momento y disfrutar de la relación que estás desarrollando contigo mismo y con tu pareja”, insiste la sexóloga.

     

    Fuente: www.elconfidencial.com

    Autor: @AlbaRamoSanz

     

     

    Continuar leyendo
  8. ¿Estás listo para llevar una relación abierta?

    Llevar una relación abierta es un tema complicado y es que aunque algunos piensan que se trata de la relación ideal, otros piensan que podría ser el principio del fin.

    Lo cierto es que para la mayoría de las parejas –tanto heterosexuales como homosexuales- ser fiel puede resultar una hazaña prácticamente imposible de lograr, por lo que podemos llegar a la conclusión de que ha llegado la hora de reinventar un nuevo tipo de relación, que se adapte a las necesidades del siglo XXI.

    Un estudio que leí recientemente –y que obviamente está a favor de las relaciones abiertas- señala que las personas que llevan este tipo de relación son mucho –pero mucho- más felices que las personas que tienen una relación monógama y es que según ellos este tipo de relación es más práctica, mucho más honesta y por ende, mucho más duradera que la tradicional… ¿será?

    Lo cierto es que para muchos puede resultar muy cómodo llevar una relación abierta, ya que es el pretexto ideal para tener sexo –con una o varias personas más- para luego llegar al calor del hogar como si nada hubiera pasado… ¿o no?

    A ver, pensemos pues… ¿Qué es mejor?

    ¿Qué te pongan los cuernos y que nunca te enteres?
    O ¿Qué te pongan los cuernos y que te enteres?
    ¿Cómo se manejan los celos?
    ¿El amor?
    ¿Las mentiras?

    Yo soy una mujer moderna –o por lo menos eso creo- y no estoy segura de lo que me gustaría más ¿Si abres tu relación te olvidas del romance?

    A ver ¿qué tal que le digo a mi pareja que quiero abrir nuestra relación?

    ¿Qué pensará de mi?
    ¿Qué ya me aburrí de él?
    O peor aún…
    ¿Qué soy una puta?
    ¿Puta yo? No lo creo.

    Mis vecinos por ejemplo, la tienen muy fácil, ellos son una pareja gay, que ya llevan más de 15 años juntos, los dos están muy guapos, son muy agradables y cultos y creativos y creo que son perfectos, ya que además llevan la relación ideal, se trata de una relación abierta, bueno, más o menos, ya que hacen muchos tríos, tienen una serie de reglas que ambos respetan y se ve que se la pasan bomba, pero eso no aplica a mi vida, ya que a mi no me gustaría hacer tríos, mucho menos con otra mujer y bueno, con otro hombre no sería opción para mi pareja, lo que a decir verdad es bueno, ya que si se animaría estaría a un paso de ser gay ¿o no?

    Para llevar una relación abierta lo primero que se tiene que hacer es lograr que ambas partes acuerden tener permiso para tener relaciones sexuales fuera de la pareja, no hay necesidad de firmar ningún contrato, de hecho, muchas parejas ni siquiera deciden serlo de una forma explícita, pero quedan en que si se dan las circunstancias de tener una aventura con una tercera persona no hay ningún problema, la tienes y listo, eso si, siempre con protección.

    Por otro lado se puede llegar a pensar que son las parejas jóvenes quienes apuestan más por este tipo de relación, pero la verdad es que hay muchas parejas casadas que después de varios años juntos deciden probar cosas nuevas. 

    La verdad es que las circunstancias pueden variar y no existe un perfil específico, por lo que se justifique llevar –o no- este tipo de relación, lo que si, debe de haber ciertas reglas:

    1. Hay que prepararse psicológicamente para evitar los celos.

    2. Siempre hay que tener claro que tu pareja es la prioridad ante terceras personas.

    3. Y por último hay que evitar –a toda costa- que aparezcan sentimientos ante “esas” terceras personas.

    Pero bueno, aquí van los pros y los contras de llevar una relación abierta y que cada quien decida lo que mejor le va:

     

    PROS
    Es un hecho que una relación abierta tiene una serie de ventajas frente a una relación tradicional, lo cierto es que esta relación debe de ser recíproca, es decir abierta para ambos -o los dos o ninguno- en primer lugar, las relaciones sexuales son más variadas y lo que se experimenta con terceras personas después se puede llevar al terreno de ambos y disfrutar más. Además, este tipo de relación aporta la seguridad de no sentirse amenazados por la intervención de una tercera persona, ya que se sabe que se trata de un juego y nada más.

    Aquí no hay cabida para los celos, ya que cada uno tiene interiorizado este tipo de relación, y se tiene la seguridad que tu pareja –o tú- volverá después de tener una aventura. Esta es una buena opción para aquellas personas que les agobia sentirse atados a una relación, aunque no quieran dejarla porque esta les funciona bien. Así como para aquellas a las que se les ha apagado la llama después de mucho tiempo juntos o bien que está desgastada por algún asunto y necesitan divertirse y experimentar nuevas cosas, este tipo de parejas es muy afín a los juguetes sexuales y en general llevan su vida sexual sin tabúes donde el único límite es la imaginación.

     CONTRAS

    Primero que todo, este tipo de relaciones pueden traer problemas si se habla de aventuras mantenidas, ya que puede crear un espíritu de competitividad en la pareja por ver quien se acuesta con más personas. Sobre todo, puede resultar un problema cuando entre ellos hablan de detalles sobre sus aventuras y/o encuentros sexuales. en estos casos, lo mejor es no hablar sobre este tema. Otra de las desventajas es que las ganas de introducir variedad acabe transformándose en una rutina y el cambiar de pareja tienda a aburrir y a volverse en una cosa de todos los días cayendo en terrenos un tanto promiscuos e impersonales.

    Algunas parejas con relaciones abiertas prefieren que las terceras personas sean desconocidos para que no surja ningún tipo de sentimiento y no hayan celos. A otras, sin embargo, no les gusta establecer contacto con desconocidos y sus relaciones son con personas conocidas, esto puede causar que esa amistad se involucre emocionalmente y, al final, acabe con la relación y la amistad, la verdad es que se necesita “madera” y madurez para llevar este tipo de relaciones y si tú no la tienes, mejor olvídate del tema y lo mejor que puedes hacer para traer a tu vida sexual un poco de variedad es introducir juguetes sexuales a tu relación.

    Continuar leyendo
Close